El alimento económico que puede fortalecer tus huesos después de los 60

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¿Te ha pasado que, al bajar un escalón, tu cuerpo hace una pausa de más… como si midiera el riesgo? A veces no es el dolor lo que asusta, sino la idea de una caída “tonta” que cambie tu vida. Y lo curioso es que, mientras el café perfuma la mañana, la seguridad en tus piernas parece llegar un poco más tarde que antes.

En México, muchas personas mayores de 60 viven con ese miedo silencioso. No siempre lo dicen. Pero se nota cuando evitan cargar el garrafón, cuando prefieren no salir si llovió o cuando se agarran del barandal con fuerza. Y aquí viene la pregunta que abre la puerta a todo. ¿Y si la base de tu fortaleza estuviera en un alimento barato, de mercado, que quizá has visto toda la vida?

Quédate, porque primero hay que entender por qué a veces “hacer lo correcto” no funciona como esperamos.

Por qué tus huesos pueden debilitarse incluso si “tomas calcio”
Muchos creen que fortalecer huesos es igual a consumir calcio. Punto. Pero la historia real es más compleja. El cuerpo necesita un equipo completo para que ese calcio se use bien: magnesio para fijarlo, vitamina D para absorberlo, proteína para construir estructura y hábitos que eviten que se pierda.

Y aquí aparece la trampa común. Puedes estar consumiendo calcio y aun así tener huesos frágiles si tu absorción no es buena, si tu dieta está cargada de sal y ultraprocesados o si pasas demasiado tiempo sin moverte. Suena injusto, lo sé. Pero también significa algo esperanzador. Si el problema es de “equipo”, entonces un solo alimento bien elegido puede ayudar a completar piezas.

Ahora viene lo interesante. Existe un ingrediente sencillo que, por ser tan común, suele ser ignorado. Y en tamaño es pequeño… pero en potencial, enorme.

El “pequeño gigante” que muchos pasan por alto: el ajonjolí
El ajonjolí, también conocido como semillas de sésamo, suele verse como adorno en el pan o como toque final en algunos platillos. Pero lo que se esconde en esas semillas es un paquete de minerales y compuestos bioactivos que puede apoyar la salud ósea, especialmente en adultos mayores.

Imagina el sabor tostado, ligeramente dulce, y ese aroma cálido que se levanta cuando lo pones unos segundos en el comal. Es un detalle sensorial, sí. Pero también es una señal. Algo está despertando.