Riego
El romero prefiere un suelo ligeramente húmedo, pero no empapado. ¿El truco? Regar cuando la tierra empiece a secarse en la superficie, pero nunca encharcarla, para favorecer un buen drenaje.
La temperatura
Prefiere temperaturas moderadas. En invierno, si vives en una región fría, recuerda protegerla o meterla en el interior para evitar que se enfríe.
Tamaño y sustrato
Recortar las puntas regularmente evita que las hojas se sequen y promueve una forma bonita y compacta. Una ligera aplicación de materia orgánica una vez al año, en primavera u otoño, es más que suficiente.
Espacio
En maceta, dejar al menos 40 cm de profundidad: a sus raíces les gusta tener espacio para extenderse y garantizar una planta aromática fácil de mantener .