El hombre no podía creerlo. Entonces vio, en lo alto, un loro viejo y feo, sin plumas, con cara de cansancio.
—¿Y ese, cuánto?
—¿Ese? 5000 euros.
El hombre, sorprendido, pregunta:
«Pero… ¿qué hace? ¿Habla diez idiomas? ¿Canta ópera?».
El vendedor sonríe:
«No, señor. Apenas habla. Pero los otros dos lo llaman Jefe».