7. Semillas de calabaza: el snack mexicano que podría ser un gran aliado
Las semillas de calabaza son un antojo común en México, pero también destacan entre los remedios naturales para la próstata. Ricas en zinc y fitosteroles, investigaciones europeas sugieren que podrían apoyar un flujo urinario más cómodo.
Imagina comer algo crujiente y salado mientras apoyas tu salud prostática. Muchos hombres reportan que agregar 5-10 g al día tostadas les ayuda a sentirse más ligeros. ¿Lo mejor? Las encuentras en cualquier mercado.
6. Tomate cocido: el poder rojo del licopeno concentrado
El tomate cocido en salsas, guisados o caldos es parte esencial de la cocina mexicana. Al cocinarlo con un poco de aceite, el licopeno se absorbe mejor, y estudios de Harvard indican que este antioxidante podría ofrecer protección celular a la próstata.

Para los hombres que ya sienten molestias prostáticas leves, incluir tomate cocido varias veces por semana puede ser un hábito sencillo y delicioso con potencial preventivo
5. Té verde: calma y catequinas en cada ta
El té verde lleva siglos usándose en Asia, y hoy muchos hombres mexicanos lo adoptan como remedio natural para la próstata. Sus catequinas han mostrado en metaanálisis potencial para reducir inflamación y apoyar la salud celular prostática.
Dos o tres tazas al día, quizás con un toque de limón, pueden convertirse en un ritual relajante que también ayuda a combatir las molestias prostáticas nocturnas.
4. Raíz de ortiga: tradición europea con resultados prometedores
La raíz de ortiga es uno de los remedios naturales para la próstata más estudiados en Europa. Sus compuestos podrían ayudar a reducir la inflamación y mejorar el confort urinario, según ensayos clínicos
Aunque su nombre suene intimidante, en infusión o cápsulas es suave y accesible en herbolarias mexicanas. Hombres con síntomas iniciales de próstata suelen notar alivio gradual.