Durante generaciones, muchas personas hn buscado la salud en lugares equivocados: tratamientos costosos, soluciones rápidas o fórmulas externas. Sin embargo, las culturas más antiguas sabían algo esencial: el cuerpo puede estimular su propio equilibrio si se le trata con constancia y respeto.
Uno de esos secretos ancestrales es el masaje de las plantas de los pies con aceite antes de dormir. Una práctica sencilla, transmitida de abuelos a nietos, que hoy vuelve a despertar interés por su profundo impacto en el bienestar general.
Una mujer relató que su abuelo falleció a los 87 años sin sufrir dolores de espalda, problemas articulares, migrañas ni pérdida de dientes. Su hábito más sagrado comenzó en Calcuta, cuando un anciano le aconsejó algo tan simple como poderoso:
“Masajea tus pies con aceite cada noche antes de dormir.”
Este artículo explora por qué esta práctica ha sobrevivido al paso del tiempo, cómo se relaciona con los órganos del cuerpo, qué aceites son los más adecuados y cómo hacerlo correctamente para aprovechar todos sus beneficios.