Genética
Sí, la genética también juega un papel importante. Algunas personas simplemente nacen con venas más superficiales o una piel más delgada, lo que hace que sus venas sean más evidentes, sin importar si hacen ejercicio o no.
Edad
A medida que envejecemos, la piel se vuelve más fina y menos elástica. Esto hace que las venas se vuelvan más visibles. También puede disminuir la grasa subcutánea, lo que deja menos “acolchado” sobre las venas.
Temperatura corporal
Cuando hace calor o estás en una actividad física, el cuerpo dilata los vasos sanguíneos para liberar el exceso de calor. Esto puede hacer que las venas se hinchen temporalmente y se vean más.