Las picaduras de pulga
Las picaduras de pulgas pueden provocar desde una simple molestia hasta la peste bubónica. Normalmente, la víctima ni siquiera sabe que la han picado o en que momento ocurrió, ni siquiera en que lugar se produjo el ataque.
Lo común es que haya un enrojecimiento en la zona donde sucedió la picadura. También es habitual que esto te cause picor. Sin embargo, los síntomas varían de una persona a otra.
Las picaduras de pulga, normalmente, aparecen en la zona de los tobillos y de las piernas; esto ocurre porque esta es la región más cercana al suelo y se encuentra descubierta en el verano. También es frecuente que tengan lugar en la cintura, los senos, la ingle y las axilas o en los pliegues de los codos y las rodillas.

Casi siempre aparecen unas dos o tres picaduras, a veces en línea recta. Hay comezón y algo de irritación en la piel; lo cual varía en intensidad con base en el tipo de epidermis de la persona. Por otro lado, algunas personas ni siquiera tienen síntomas.